Tal como os avanzamos, el sábado fue mi cumpleaños y preparé una fiesta para unos poquitos amigos. Partiendo del logo que diseñé y las invitaciones, preparamos todos los detalles, la decoración y la paleta de color. Como era una fiesta al aire libre, en junio y con ganas de veranito, los colores principales elegidos fueron el amarillo y el azul combinados con naranja y verde.

La idea era quedar con los amigos al medio día, tomarnos unas cervezas, comer algo y hacer una mini candy bar con cake pops y helado. El plan empezó relajado, pero después no me dio tiempo a preparar ni la candy bar… Saqué el pastel de cake pops con las velitas y la cosa se fue animando tanto que se quedaron a cenar y todo! Por la tarde hicimos una sesión muy divertida de fotos en el Photobooth que preparamos.


Imprimí unas cuantas fotos de cuando era peque como parte de la decoración, siempre me ha gustado esta idea, y hicimos unas guirnaldas con servilletas de papel (si, servilletas) para dar colorido al espacio. Para la mesa utilizamos unos botes de cristal reciclados para colocar flores, decorados con un poco de cuerda. Encima de cada plato plato dejamos un detallito para los invitados, que era una chapa con el logo de la fiesta y, como buenos invitados, se la colocaron casi al instante.

Y si queréis podéis ver el vídeo con todas las fotos del Photobooth en nuestro vimeo, muy divertido y recomendable para cualquier fiesta. Creo que no hace falta decir que nos lo pasamos en grande! Si todos los cumpleaños tienen que ser así, no me va a importar cumplir años! :)