Dentro de unos días mis padres se van de viaje a Paris, y se me ocurrió regalarles un kit de viaje. Así que cogí una caja-bandeja y la forré de papel craft (no muy bien, como podréis observar…¡pero se me tiraba el tiempo encima!), le puse un cartel de “kit de viaje” y los regalos dentro con una etiqueta-pista en cada uno.

Como pensé que en Paris en enero hará un frío de muerte, le puse una bufanda-cuello para mi madre y un gorro para mi padre, con una etiqueta que decía “para no volver resfriados“. Además, todos sabemos que en un viaje vuelves casi más cansado de lo que te fuiste, esto del turismo es agotador…así que también les puse unas zapatillas planitas, para que no ocupen demasiado en la maleta, y que puedan descansar los pies cuando estén en el hotel.

También había una libreta para que se apunten todos los detalles y anécdotas de esos días y unos botes de chucherías para que se distraigan en el avión y no piensen en que están volando…(les da un poco de yuyu)

No hace falta gastarse una gran cantidad de dinero para hacer un regalo, y además ¡seguro que lo van a utilizar todo! Aunque el puntazo para rematar el regalo, y darle el toque de “kit de viaje”, sería encontrar una maleta antigua (o nueva) y ponerlo todo ahí dentro en lugar de en esta caja de cartón.