Qué mejor manera de empezar la mañana que con una buena taza de café/leche/té/loquesea, y más aun si es lunes y tienes que coger fuerzas para empezar con energía la semana…

En mi casa, como (supongo) en la mayoría de las casas, cada uno tiene su propia taza. De pequeña tenía una azul con unos patitos, heredada de mi hermano, y a lo largo de los años he tenido varias pero la que más me gustaba fue una que me compré cuando vivía y estudiaba en Tarragona: una taza de vaca (pero se rompió poco después de acabar de estudiar). Tengo cierta debilididad por las cosas estampadas con manchas de vaca, tengo una manta, tuve unas zapatillas para ir por casa, 2 o 3 peluches y, mi ex-taza.

Hace unos meses se me ocurrió coger una taza blanca y hacer mi propio estampado de vaca en ella con un permanente, pero duró poco más de 3 desayunos. Por eso, hoy os traemos una selección de tazas decoradas a mano para que tu desayuno te siente mejor, y os enseño 2 tazas que decoré yo y de momento aguantan.

De Chimikui

De Peter Ibruegger

De Liekeland

Vía Manualidades de hogar

Y, como mi invento con el permanente no funcionó, investigué un poco y compré pintura para porcelana (es mejor en rotulador, pero en la tienda no había). Después sólo tiene que meterse en el horno media horita para que se fije la pintura y ¡voilá! ya tienes taza para todos tus desayunos. Así que volví a hacer una taza de vaca, y le hice una de cebra para Marc (no por nada, era por seguir con el tema “animales”) y se la regalé para nuestro No San Valentín.